¿Te ha pasado que a veces empiezas algo y por alguna razón lo abandonas en el camino? Siempre tendremos obstáculos que querrán impedirnos que lleguemos al final de nuestro objetivo, pero el error está en detenernos y rendirnos a esos obstáculos.
Hoy en día es común ver personas que inician algo y no lo terminan, parece ser que es más fácil pero es una mala práctica que nos frustra.
Pero lo que Dios quiere para nuestra vida es que seamos constantes, que comencemos las cosas y se las confiemos a El para que las podamos cumplir o terminar.
Inconstancia (Del latín inconstantĭa) es, por definición, falta de estabilidad y permanencia de algo; facilidad y ligereza excesivas para cambiar de opinión, de pensamiento, etc.
De acuerdo a lo anterior, ¿cómo podemos reconocer a una persona inconstante?
1.- Alguien que no tiene un objetivo definido en su vida.
2.- Una persona que se siente insegura de sí misma o con baja autoestima.
3.- Alguien con una forma de vida algo desordenada en el ámbito personal, de relaciones, en su hogar, etc.
¿Pero qué es lo que nos lleva a ser inconstantes? Veamos algunos puntos clave y revisemos nuestras Biblias:
1.- PEREZA Proverbios 6: 6-11
Del latín pigritĭa: es la reticencia o el olvido en realizar acciones, movimientos o trabajos. Desgano, negligencia en las cosas a que estamos obligados
¡Qué desafío! Las hormigas no tienen quien las mande, sin embargo trabajan copiosamente para juntar sus provisiones. Trabajan unidas. La responsabilidad es personal y debemos decidirnos a terminar lo que comenzamos.
Proverbios 10: 4 = Si comenzamos algo y no lo terminamos es más probable que haya pobreza y no solo material, si no en todos los ámbitos de nuestras vidas.
Proverbios 13:4 = Habrá prosperidad si se esfuerza. A veces deseamos hacer cosas, pero no lo logramos porque no nos esforzamos.
Proverbios 12: 24; 15:19 = Poner excusas, encontrar todo difícil para no hacerlo, ser alguien que siempre ve espinas en el camino no llega muy lejos.
Proverbios 20:13 = Para ser constantes debemos trabajar, requiere de esfuerzo, acción, decidir hacerlo.
2.- LA LEY DEL MINIMO ESFUERZO Gálatas 6: 7-10
“Máximos resultados con el mínimo esfuerzo”, mejor dicho MÁXIMA FATALIDAD CON EL MÍNIMO ESFUERZO…
De acuerdo a lo que sembramos, cosecharemos. Hoy estamos viviendo de acuerdo a lo que hemos sembrado. NO es culpa de otros. La constancia es muy importante y lleva al éxito. Ej. Un vendedor necesita ser constante, y según lo que venda, sembrar mucho.
2 Timoteo 2: 3-5 = Es necesario un entrenamiento diario. La comodidad no es de un luchador. Debemos luchar en nuestra vida para avanzar. Hay áreas donde necesitamos ayuda porque cuesta más. Debemos cuidarnos para no “enredarnos” en cuestiones que nos desvíen de nuestro objetivo.
Dios quiere que vayamos más allá y existen pasos a seguir que nos enseña a través de la Biblia.
3.- LAS BUENAS INTENCIONES NO SON SUFICIENTES Efesios 6: 7-8
El mundo está lleno de buenas intenciones, pero no bastan para lograr el cambio que Dios quiere en nuestras vidas. Trabajar de buena gana; buscar a Dios de buena gana; un día él nos pedirá cuentas. Podemos superar la inconstancia. ¿Cómo? A) reconocer el problema y querer cambiar. B) Proponiéndose metas sencillas y cumplirlas e ir subiendo el nivel de las metas. C) Deja que Dios a través de Cristo guíe tu vida. El quiere librarte. Queremos ayudarte cuando lo necesites. En todo caso también estamos enfrentando obstáculos y aprendiendo a no detenernos ni rendirnos.
1 Corintios 15:58 = No es en vano el esfuerzos que hacemos, eso nos debe animar.
Miguel Ahumada Andrade.

